Opinión.- De la necesidad de encender nuestras velas al recuerdo

Hace unos días, durante una conversación, un amigo y caminante me preguntaba porqué los aficionados al flamenco somo tan reiterativos con las efemérides. Y en cierto modo tiene razón; una cuestión es resaltar determinadas fechas redondas 25, 50, 100… y otra destacar cualquiera otra como “hoy hace 11 años del debut del artista tal en la feria de su pueblo”. Ya me entendéis…

No obstante, y sin restar valor a la opinión del amigo, creo que es una manera que tenemos de hacer revivir a las personas y con ellas el arte que nos legaron. Hay que tener en cuenta que la etimología de la palabra “recordar” lleva dentro el vocablo “corazón”. Pues se forma con las voces latinas de “re” (prefijo que nos lleva a “de nuevo”, “otra vez”) y “cordare” que viene de la raíz “cordis” (corazón).

Por tanto, estas continuadas reseñas en determinadas fechas no es un ejercicio mental sino emocional. Por ejemplo en la radio si “re – cordamos” a determinado/a artista lo que pretendemos es volver a sentir, regresar de algún modo a la agitación de unos pulsos que tanto tienen que ver con la memoria.

El verano es muy dado a elucubraciones varias, así que se aceptan vuestras disculpas. Pero quede claro por lo antedicho el sentido que yo al menos le doy a la conmemoración de estas y otras efemérides. La verdad es que me gusta celebrar los nacimientos de las personas o algunos hechos de vital importancia; no así sus óbitos. Pero nuestra sociedad tiene mucho de necrológica. Sin ir más lejos ha ocurrido recientemente: un cantaor que apenas contaba para su ciudad, fallece y se le eleva más alto que van las nubes. Se me viene a la mente aquel otro que en vida recibió algunos premios de cualquier localidad menos en la suya que será a título póstumo. Es así y me temo que esto no lo vamos a cambiar.

Sea como fuere, hoy es uno de esos días en los que se cruzan grandes efemérides y ya que están pues aprovechamos para ponerle nuestras velas al recuerdo. El 2 de julio de diferentes años se nos fueron físicamente – que no del todo- tres enormes figuras: Tomás Pavón (1952); Camarón de la Isla (1992) y Paco Toronjo (1998). Como aficionados no podemos sustraernos a “volver a emocionarnos” al latir con sus obras. Y si hacía un tiempo que no bebíamos por casualidad de la verdad flamenca de Tomás, de la magia de José y de la emoción sin límites de Paco es un pretexto idóneo para regresar a ellos, al menos en este día. Y eso es lo que verdaderamente importa.

Así que os dejo algunos programas que representan para nosotros verdaderos ramos de flores que quieren expresar el agradecimiento más cabal y profundo a cuanto ellos nos dejaron en esta vida. Hoy, 2 de julio, y más que nunca siempre vivos Tomás, José y Paco.

José María Castaño @Caminosdelcante


A Tomás Pavón, el cantaor de la pena condensadatomáspavon

https://loscaminosdelcante.com/2017/07/04/aula-de-flamenco-la-pena-condensada-de-tomas-pavon/


A Camarón de la Isla y su recital en el Festival Flamenco de Montreaux de 1991

camaronmontreaux

https://loscaminosdelcante.com/2018/12/06/programa-presentamos-el-disco-camaron-y-tomatito-en-montreaux-1991/


A Paco Toronjo, “inmortal alosnero”

pacotoronjoport

https://loscaminosdelcante.com/2018/07/04/tambien-recordamos-en-estos-dias-a-paco-toronjo-inmortal-alosnero/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s