A modo de homenaje póstumo, el maestro Fernando Belmonte tendrá una placa conmemorativa en el número 45 de la calle Arcos, una de las arterias principales de la que fuera su querida cuna, el barrio flamenco de la Albarizuela. Tanto que fue el nombre que puso a su academia y ballet junto a Paco del Río. Una cabal iniciativa auspiciada por el bailaor Joaquín Grilo y su esposa Nuria Figueroa, quienes fueran alumnos del recordado bailarín. (En la foto, recogiendo un recocimiento que le hizo el Festival de Jerez)
Aquí tenéis la convocatoria completa del acto que tendrá lugar este domingo próximo, 25 de octubre, a las 11.00 horas de la mañana (cuidado con el cambio de hora). Desde los Caminos del Cante agradecemos este gesto de la compañía de Joaquín Grilo. El acto es libre y gratuito.


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