Gracias a la relación que mantiene el amigo Salvador Espinosa, a la sazón propietario y director de esta prestigiosa firma bodeguera jerezana, además socio numerario del Nuevo Casino de Pamplona, se reeditó otro capítulo de arte y complicidad entre las dos ciudades. (Fotografía: Festival Flamenco On Fire)
Porque la materia prima del encuentro fueron los vinos de Díez Mérito, que dieron un extraordinario juego en la arriesgada empresa de descubrir, entre sus muchos misterios, la cadencia andaluza que suena sigilosa entre sus centenarias botas. Ese fue precisamente el lema escogido por el Festival Flamenco On Fire, la cadencia andaluza, que cada año crece exponiencialmente allá por tierra navarras ante el asombro de medio país.
Llevamos muchos años investigando en las íntimas relaciones de vino de Jerez y sus sonidos; el quejío flamenco de unos caldos que hacen de su flor un compás inaudito. Pero, hasta la fecha, no habíamos prestado nuestra atención en esta magia. Fino, oloroso y cream se ordenan según aquella escala que los griegos llamaron dórica,los gregorianos frigia y, para nuestro arte, el modo andaluz o modo flamenco, basamento de la mayor parte de los estilos que configuran el arte jondo.
Este era el cometido para haceerlo ver de manera sencilla y asquible al atento auditorio y, que gracias a la colaboración del guitarrista Cristián Fernández Santiago, pudimos demostrar copa en mano bajo la atenta escucha de aquellos que quieren contarnos y cantarnos los vinos de los pagos jerezanos.
Aunque, luego, se añadieron otros ejemplos en vídeo de La Paquera con Parrilla (por medio); El Torta con Perikín Niño Jero (por arriba) y Agujetas con Moraíto (mixto). Eso sí, agradecemos la ayuda y disposición generosa del amigo y maestro José Manuel Gamboa, allí presente.
Los vinos de Jerez de las Bodegas Díez Mérito, Pemartín y Bertola, respectivamente desplegaron toda su esencia cantaora y unas 90 personas disfrutamos en el Nuevo Casino de la Plaza del Castillo de Pamplona de esta sesión de cultura flamenca & sherry paladeando cada sorbo, cada acorde de los mismos.
No queda sino mostrar nuestro más sincero agradecimiento a Salvador Espinosa por los vinos; a todo el equipo del Nuevo Casino por su exquisito trato; al maravilloso engranaje humano y técnico de Flamenco on Fire con Arturo Fernández al frente y a las todas las personas que hicieron posible este encuentro donde los vinos se escuchan y los cantes se beben. Gracias Pamplona, amenazamos con volver pañuelo rojo al cuello.
José María Castaño @caminosdelcante







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