A Daniel de la Choza de Juaniquí, tan grande es el hueco como lo fue la persona

Estoy convencido que los lugares que uno visita tienen más que ver con las personas que con los paisajes que los decoran. Cuando comenzamos a frecuentar la Choza de Juaniquí en el Cuervo, con todo el equipo de Los Caminos del Cante, la bienvenida era siempre ver a Daniel Salguero esperándonos en la Casa de Postas. (En la foto junto al maestro Alfredo Benítez).

Daniel desbordaba su vasta humanidad entre la eneas de su silla; siempre apoyado en su bastón como si quisiera apostar todo lo vivido. Ese era siempre un primer recuerdo de la llegada a El Cuervo y que seguimos conservando tanto tiempo después.

Biznieto del legendario cantaor Juan Moreno Jiménez ‘Juaniquí’, entregó buena parte de su vida a escarbar los recuerdos de su ancestro en la tierra albariza y las emociones que quedaron sepultadas entre el terruño. No quedó una sola grabación de aquel; pese a que fue visitado por los más grandes maestros del gemido cantaor. Esa queja que tanto tiene de belleza pero también de protesta ante las injusticia de este latifundio perenne que es la vida.

Daniel Salguero ‘el de la Fragua’ participó en los primeros programas dedicados a Juaniquí. Era un hombre visceral, acaso porque su compromiso lo fue tanto del arte como de la justicia social. Y no sólo empleaba la palabra justa -a veces refunfuñada-, también apuntaba esos estilos de soleá cuyos ecos buscando un hijo perdido aún se escuchan a lo lejos en la campiña que va de Lebrija a Jerez como un viaje sin retorno.

Para la Choza de Juaniquí no ha podido ser un año más nefasto. Aparte de su suspensión y el desalojo de su sede, han sufrido como nosotros ese tipo de pérdidas de tan imposible olvido como de irrefrenable llanto: Daniel Salguero y Alfredo Benítez. Ya sabemos que nada será igual cuando volvamos a la Choza, pero ellos nos dejaron el espíritu suficiente para salir adelante aunque sea disimulando cada día dos alforjas de dolor en cada hombro.

Y así entraremos en la Choza cuando renazca, escondiendo la pena tras los versos de un cante. Así hicieron gente del pueblo como Juaniquí; tristes pero con la cabeza bien alta. Y quedará siempre un minuto para mirar a aquella silla, ya sin eneas, donde nos recibía Daniel Salguero ‘de la Fragua’.

¡Hasta siempre, Daniel!

José María Castaño @Caminosdelcante

Publicado por

Los Caminos del Cante

Programa de radio y web del mismo nombre que se emite desde Jerez de la Frontera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s