El Consejo Regulador Vinos de Jerez recomienda nuestra Flamenco & Sherry Experience

Si bien Flamenco & Sherry Experience se celebró por vez primera en la Bienal de Los Países Bajos hace ya cuatro años, la puesta de largo se produjo en La Bodega “La Constancia” González Byass de Jerez durante el Festival de Jerez 2013.

Aunque la cita este año no ha contado con su presencia nos alegra enormemente que el Consejo Regulador de los Vinos de Jerez proponga en su portada una guía sensorial para el disfrute de los distintos jereces con los estilos flamencos que le son más afines que es el basamento de nuestra actividad. Los Caminos del Cante marcan tendencia.

Flamenco & Sherry experience es una actividad que nos permite disfrutar del cruce de dos culturas hermanadas en el tiempo y en su esencia. Juntos, los cantes que conforman el  arte flamenco y los distintos tipos de vinos de Jerez a través de sus descripciones eclosionan llenos de seducción y misterio compartiendo un sin fin de abrazos estéticos.

Este guión literario es también una aproximación didáctica en torno a estos dos universos exclusivos ya que a través de la palabra se describe una original cata en la que cada variedad de vino tiene un cante que lo representa. Hablamos de vinos del Marco del Jerez – Xérèz – Sherry. Flamenco & Sherry experience es una oportunidad única para a través de la palabra penetrar en la magia que contiene una copa de jerez y en los secretos del eco legendario del cante flamenco.

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Así ha publicado la web del Consejo nuestra guía

GUÍA PARA DISFRUTAR DEL FLAMENCO Y EL VINO DE JEREZ (FLAMENCO & SHERRY EXPERIENCE):

http://www.sherry.wine/es/media-trade/news/guia-para-disfrutar-del-vino-de-jerez-y-el-flamenco

Memoria del Compás del Cante: “El Lebrijano, 1997”

(Por Luis Ybarra).- Corría el año 1997 cuando, por primera vez, la distinción recaería en la geografía de Lebrija, el pueblo donde se calmaban bulerías a puerta cerrada. El jurado de la XIII edición, formado por Cristina Heeren, Chano Lobato, Emilio Jiménez Díaz, Manuel Martín Martín, Manuel Curao, Aquilino Duque y Manuel Pío Halcón, se decantaría por Juan Peña “El Lebrijano” como siguiente galardonado.

A principios de la década de los años 40, cuando el flamenco surgía en algunos pueblos entre patios y candelas, nació Juan Peña Fernández en una de esas casas cantaoras que se extendían por la Baja Andalucía. Una de esas cunas donde el flamenco se fraguaba con el calor de la familia.

Lebrijano y La Perrata
El Lebrijano tocándole la guitarra a su madre. Foto: http://www.guilleslarrain.com

El hijo de María La Perrata coqueteó con la guitarra y el cante desde la niñez hasta su triunfo en el concurso de Mairena del Alcor en 1964. Ahí sus excelentes facultades le abrieron camino como cantaor. Durante algunos años, trabajó cantando para el baile en la compañía de Antonio Gades. Influido por las formas de Antonio Mairena, con quien mantuvo una relación que evolucionó de la amistad a la admiración, no tardó en llamar la atención de numerosos aficionados y estudiosos.

Con el transcurso de los años, El Lebrijano se iría haciendo con una extraordinaria obra discográfica en la que se reflejaría el respeto por la ortodoxia y su capacidad de creación. Ha sido de los pocos que, entrados en la segunda mitad del S. XX, ha innovado y creado sobre las estructuras y tonalidades del cante sin necesidad de adornarlo con otras músicas, como ocurre en su soleá “como yo soy forastero”.

palabra de dios a un gitano disco
Portada del famoso disco “La Palabra de Dios a un gitano”

En su primera etapa, muestra un carácter más ortodoxo, ofreciendo sus amplios conocimientos en los estudios de grabación. Porque el de Lebrija ya dominaba una extensa baraja de cantes. Más adelante, vuelca sus inquietudes a la creación. Con “Persecución” (1979), donde recordaba el acoso sufrido por el pueblo gitano a través de los versos del poeta Félix Grande, rompió los esquemas de entonces; se alternaba el cante con una exquisita narración y voces corales. Además, en discos como “La palabra de Dios a un gitano” (1972) acercó su queja a la religión. Y a la música árabe en “Encuentros” (1985), “Casablanca” (1998) o “Lágrimas de cera” (1999). Pero aquel gitano rubio de ojos azules nunca se alejó de la raíz de la que brotaba su eco, por eso en ninguna de sus etapas, si es que puede dividirse en etapas, olvidó el flamenco que bebió desde niño.

“Cuando El Lebrijano canta, se moja el agua”, dijo el escritor y periodista Gabriel García Márquez. Y es que su voz ha sido capaz de secar la arena espesa, de galopar por su gaznate hasta eternizarse en el tiempo y humedecer el oído del que escucha para desgarrarlo por dentro.

A sus 72 años de edad, el que le puso la letra ‘L’ al cante está presente en los principales ciclos y festivales del flamenco. Donde hubo cante quedan púas, y Juan, cuando se las remueve, empapa el agua.

El Lebrijano cantando en una Bienal
El Lebrijano cantando en una Bienal de Sevilla

Desde Los Caminos del Cante no tenemos más que agradecer a Juan Peña El Lebrijano su tiempo y generosidad a la hora de compartir la música que guarda en la memoria.

Entrevista con El Lebrijano

– Buenas, Juan. Durante toda tu carrera se ha hablado mucho de “Persecución”, ¿pero cómo surgió ese disco? ¿Cómo fue trabajar con Félix Grande?

El Lebrijano: “Eso fue por las circunstancias que se dieron. Iba yo con El Loco de la Colina por Madrid, por el Paseo de la Castellana, cuando me acordé de una letra que cantaba Mairena: los gitanitos del Puerto, fueron los más desgraciados… Y con esa letra en la cabeza, que ahora no la recuerdo bien, le dije a Jesús (Quintero) que por qué no hacíamos un disco sobre la persecución de los gitanos. Y me dijo que él conocía a uno que podía hacer las letras. Entonces me presentó a Félix Grande. Él se vino a Lebrija y empezó a trabajar en la literatura del disco mientras yo hacía la música. Así hicimos el disco, letra a letra, compás a compás y música a música. Pero fue totalmente circunstancial, porque yo en un principio no caí. Fue por Jesús”. “Además, hace 40 años no se podía pensar en esas cosas. Estábamos en una dictadura y yo era un chaval, así que no podía acordarme de la persecución de los gitanos. Hoy en día sí, pero antes era más difícil”.

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Juan Peña “Lebrijano” en la actualidad

– ¿Qué me dirías de la fusión, o mejor dicho el encuentro entre músicas, que has hecho tú y el que se hace hoy?

El Lebrijano: “Ahí yo soy culpable (risas). Fui de los primeros en hacer estas cosas. El pueblo árabe estuvo aquí en Andalucía, y en España, durante muchísimos años. Yo quería hacer algo con esa música, así que viajé por Tánger y por otros sitios buscando músicos y orquestas, hasta que hice la mía. El disco que hicimos fue un encuentro entre culturas. Un encuentro entre el flamenco y la música árabe”.

– ¿Qué recuerda del momento en el que se registraron esas grabaciones históricas en el día de tu boda con La Niña de Los Peines, Mairena, Pepe Pinto…?

El Lebrijano: “Esa grabación fue hecha con un casete antiguo, recuerdo que tenía un micrófono con una cabecita muy pequeña; fue uno de los primeros casetes, porque mi boda fue en el 64. Y eso se ha recogido porque un amigo mío, Romualdo Molina, lo registró y lo tuvo mucho tiempo. Yo lo escuché y, al cabo de los años, le dije que me diera las grabaciones para escucharlas otra vez. Entonces me di cuenta de que allí había grabaciones históricas, con mi madre, Pastora, Pepe Pinto, Antonio Mairena… pero no tenían nada de calidad. Pensamos que no se podrían recuperar. Después, con los años, se arreglaron un poco para sacar el disco”.

El Lebrijano boda
Portada del disco “La Boda” con Pastora y Mairena

– Para terminar, ¿Quién diría que le ha gustado más cantando, si es que había alguno en especial? ¿Y de los cantaores de ahora?

El Lebrijano: “Ha habido grandísimos cantaores, pero la más larga e histórica, sin duda, fue la Niña de los Peines. Lo fue y lo sigue siendo. Podría decirse que Pastora fue la Papa Pontífice del cante. Aunque en tantos años de historia ha habido muchísimos, yo conocí a Mairena, Pepe de la Matrona… Y lo jóvenes siguen aprendiendo de ellos”.  “Los cantaores de hoy son amigos míos. Los quiero, los admiro y la verdad es que me gustan casi todos. Hay jóvenes muy profesionales con los que es un gusto trabajar. No quiero dar nombres por no dejar a ninguno atrás. Pero me gusta ver como algunos se fijan en mí y en maestros como Marchena, Valderrama, Mairena o Juan Talega. El cante está vivo”.

Luis Ybarra

Entrevista.- ‘Los juegos del duende entre el cante y el toro’… con Jesús Soto ‘De Paula’

La verdad es que llevábamos mucho tiempo deseando la visita de Jesús Soto, escritor e hijo del torero Rafael de Paula, de ahí su apodo artístico. Jesús, con quien compartimos muchas sensibilidades e historias familiares de niños,  es autor de infinidad de artículos en columna de opinión como “Miradas al Alma” y posee tres libros publicados.

Como “De negro y azabache: Rafael de Paula”; “Donde rezan los mitos” y “Entre clamores y espantás: El solplo del toreo”; más uno que está pendiente de hacer el paseíllo literario. Con Jesús mantuvimos una rica conversación de cante, toros, duende… en la que también participaron nuestro habituales amigos Alfredo Benítez y Juan María de los Ríos.

La verdad que es que Jesús nos sorprendió y nos deleitó con la profundidad de sus palabras y sus mensajes. Como ilustración sonora escuchamos parte un recital de Antonio y Manuel Agujetas con Domingo Rubichi a la guitarra en la antigua sede de la Peña de la Bulería de Jerez de calle Mariñiguez del año 2004.

Escúchalo o descárgatelo para escucharlo cuando y donde quieras en nuestro podcast:

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Analizando vídeos: “La Sallago” por siguiriyas… ¡Palo cortao sanluqueño!

POR PETICIÓN DE MUCHOS AFICIONADOS RESUBIMOS ESTE CAPÍTULO DIDÁCTICO.- Hoy nos dirigimos a Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) porque queremos recordar la figura de la cantaora Encarnación Marín “La Sallago” que murió en enero del pasado año rozando los 100 años de edad en activo, 97 para ser más exactos. (Foto: Bienal de Sevilla)

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