Coincidía con Antoñín durante algunas tardes en el club Nazaret donde solía acudir con frecuencia. Y siempre recordaré, entre otras cosas, el tenaz amor que profesaba a su peña flamenca a la que entregó infinitas horas. (La foto es de nuestro compañeros de la revista Zoco Flamenco)
Casi todas nuestras conversaciones terminaban de igual modo ante el incesante deseo de Antonio para que se escribiera la intrahistoria de Los Cernícalos. ‘Ven a casa –decía- que te invitó a una copa de Botaina y te llevas todos los papeles que tengo porque la gente debe conocer bien todo lo que se ha hecho en la peña’. Me consta que el proyecto no se ha culminado, pese a algunos intentos. Pienso que sería un cabal homenaje al bueno de Antoñín, ahora que ya inició su vuelo a la eternidad.
En efecto, aquel grupo de aficionados que comenzó a reunirse en el bar de Pepe Mateos en el Retiro de Jerez alcanzó grandes logros. Desde su ayuda a la cantera flamenca de aquel tiempo a los flamantes concursos de guitarra y saetas en la calle pasando por las ensoleradas Noches Flamencas de La Plazuela o el Pregón Flamenco de la Semana Santa, entre otros. Incluso, habrían alcanzado – o mantenido, al menos – algunas de estas propuestas si no fuera porque Jerez no perdona del todo a sus paisanos, adoptivos en este caso, las cosas que alcanzan gran notoriedad y éxito.
Puede parecer una coincidencia pero el adiós de Antonio Benítez llegó casi parejo al cierre de la sede de Sancho Vizcaíno. Allí, a vistas de la Ermita de San Telmo, donde se vivieron momentos inolvidables de cante, baile y toque. Allí, donde Antoñín se dejó más de media vida siendo, además de responsable, el mejor relaciones públicas que haya tenido la afición flamenca de Jerez. Es también curioso que el nombre de cernícalo proceda de una de las acepciones del verbor ‘cerner’, la capacidad de volar sin apartarse del sitio en que se está. Como el vuelo de Antonio sobre su peña, ese que ya se dirige a los tablaos del cielo.
Antonio Benítez deja un recuerdo imborrable, de persona cercana y comprometida con nuestro arte. Siempre estaremos en deuda con su entrega y generosidad. Descanse en paz y nuestro pésame para toda la familia.
José María Castaño @caminosdelcante

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