La pasarela y el glamour se han consolidado en nuestro arte con los Grammys Latinos en Sevilla. ‘Los flamencos starlite’, como dice el amigo Chemi López de la Droguería Music, han lucido modelos de las más caras firmas de ropa y avalorios. Y hacen bien.
Es lo que vende hoy. Hemos pasado de aquella necesidad de expresión para poder llevar el día a día a la urgencia de publicar en Instagram. Un arte que muy pronto ha olvidado sus miserias, por fortuna, pero también a quienes levantaron con fatigas el precioso monumento al cante. Y esto ya no es tan afortunado para el colectivo.
Lo digo porque en estos días de fastos y brillos entorno a las figuras relucientes del flamenco, el cante sigue cada vez más arrinconado. Apenas si interesan las obras de los maestros que indicaron un camino pedregroso, convertido hoy en pasarela con limusinas. No hace ni 80 años que en esas mismas calles sevillanas, donde hoy las inmesas carpas dicen ser un altar para el flamenco, un insigne cantaor y recreador del cante se veía casi mendigando unas monedas a cambio de gaseosas, caramelos y tabaco.
Como otro muchos de su época y, una vez el ‘producto dado’, Rafael Ramos Antúnez ‘el Niño Gloria’ caminaba con un cestillo por la Plaza de la Encarnación o la Alameda de Hércules. Allí fallecería, en su casa de Divina Pastora número 9, el 21 de febrero de 1954, en unas condiciones que dan rabia si consideramos su altura interpretativa y sus aportaciones al género jondo.

En el 130 aniversario de su nacimiento, el 27 de abril de 1893, hemos querido encender una velita a su arte y su persona. Casi seguro que no alcancemos la decena de aficionados – sería una suerte – que quieran conocer el insigne repertorio de El Gloria. A la carpa de la Plaza España de Sevilla iremos corriendo por si cae una fotito que subir a las redes sociales junto a una de las estrellas flamencas. Mientras, los antiguos maestros seguirán en la penumbra aún más porque a ellas y ellos no les llegaron ni lo harán tantos focos mediáticos.
Todo debe haber en la viña del Señor; al César lo que es del César y al Cante lo que es del Cante. Dejemos que el Flamenco siga disfrutando de su glamour, que no es malo ni bueno ni todo lo contrario.
José María Castaño @caminosdelcante
Por si acaso, y sí lo reconozco abiertamente, haciendo publicidad de las Jornadas de El Gloria, aquí os dejo la convivencia y día de estudio sobre su figura que celebraremos el día 25 de noviembre en Espacio Expoflamenco Jerez:

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