LaboratoriA publica una liviana con mensaje de género

Ya hemos comentado en muchas ocasiones que nuestros caminos transcurren por muy diferentes pisos. Igual es de terrizo o gravilla que una autopista. Somos amantes de la expresión flamenca más clásica; una circunstancia que, en pleno siglo XXI, no es obice para estudiar y analizar qué está ocurriendo en las llamadas ‘periferias del flamenco’. Ahora nos llega lo que según sus autoras es ‘flamenco feminista’. (La foto de portada es de Tino Solé)

Como aclaración: no solemos juzgar, sólo poner sobre la mesa las distintas tendencias que para unos hacen evolucionar el género flamenco y para otros devaluarlo. Nos guste o no, el flamenco pervive con tanta fuerza gracias a su constante evolución. Juzguen ustedes mismos.

La nota que nos han enviado el compañero Kiko de The Borderline Music es clara y concisa:

La formación pionera en el feminismo flamenco publica hoy “Liviana del río”, reinventa una liviana tradicional en lenguaje de género y con sonidos electrónicos que caracterizan su sello personal. Trabajado a base de metáforas, el nuevo single de LaboratoriA posiciona a la formación más allá de la puesta en escena.

Vídeo a modo de carta de presentación de LaboratoriA

¿Qué es y quiénes son LaboratoriA?

Como su propio nombre quiere indicar es un laboratorio de experimentación artística formado exclusivamente por mujeres. LaboratoriA emana profundidad y reflexión (Aina Núñez en el baile, coreografía, voz y dirección); frescura e intuición (Marina Paje en el baile, coreografía y voz); expansión e irreverencia (Cristina López en el cante, composición, dirección y producción electrónica); sentido estético y virtuosismo (Ana Brenes en el cante y la composición) así como la madurez y valentía (Isabelle Laudenbach en la guitarra, composición, voz y dirección). Su misión es la de explorar el hecho de ser mujer en el mundo del flamenco. Para ello, sus propuestas surgen entretejiendo el cante, el baile, la guitarra y la producción electrónica.

La Liviana del Río:

Con Liviana del río, las componentes reinventan una letra siempre cantada en masculino, adaptándola a un lenguaje de género (“Yo me voy sola”, en lugar de “Yo me voy solo”), emulando un diálogo entre ellas mismas. Inspiradas en una liviana tradicional, han compuesto otras dos letras desde la orilla de un río de Asturias, en el que se imaginan solas, llorando. En este paisaje creado, las lágrimas aumentan el audaz del agua, permitiendo que las penas fluyan y reblandezcan aquello que en un principio es rígido y yermo. Finalmente, el agua baña la tierra seca, agrietada, símbolo de la herida que, al ser regada, se cierra como una metáfora, como las lágrimas que curan.

Liviana del Río por LaboratoriA

A nivel musical, Liviana del río se reinventa en compás ternario, además de mantener alguna pincelada de compás de seguiriya. Su estructura está marcada por la guitarra de Isabelle Laudenbach, las voces de Cristina López y Ana Brenes, además de los elementos electrónicos que caracterizan el estilo de la formación. El single concluye en un tono mayor expansivo y brillante, buscando dejar al oyente con una sensación de apertura y esperanza.

Liviana del río sale a la luz acompañada de una sugerente imagen de portada en la que el cabello bailante de Aina Núñez expresa tres de las cualidades que definen a LaboratoriA: la soltura, la liberación y la danza.

Aunque funciona como pieza independiente, el single es parte del cuarto espectáculo de la formación, Qué Quiere la Niña, con el que LaboratoriA sigue deconstruyendo los roles de género vinculados al flamenco.

Nota enviada por Kiko Salinas del Gabinete de Prensa, Imagen y Comunicación de The Borderline Music