De cómo vinos y cantes de Jerez lucieron en la plaza de Pamplona

En tarde de bochorno plomizo sobre la plaza pamplonica, la embajada jerezana de vinos y cantes en el Festival Flamenco On Fire desplegó los duendes llegados desde tierras borbóreas. Vinos y cantes unidos en una misma verdad: un quejío plazuelero quebrando la copa de ámbar… (Foto portada: Pato Mikeleiz)

Muy felices llegamos de nuestra experiencia en tierras navarras donde la actividad ‘Del vino de Jerez y sus cantes’ volvió con un gran éxito de participación. Ni los inusuales 42º grados de temperatura -sin aire acondicionado por estar en un edificio protegido sin posibilidad de adecuarlo- pudieron con la ilusión de compartir un soplo del alma de Jerez y del jerez. Claro que para ello, se produjeron una serie de encuentros sensoriales de primerísimo nivel. Todo bajo el encanto de un lugar histórico y singular, el Nuevo Casino de Pamplona, rodeados de fotos firmadas de Ernest Hemingway o Mario Vargas Llosa, entre otros muchos personajes.

Magnífico ambiente en el Nuevo Casino de Pamplona donde vinos y cantes de Jerez desplegaron una misma esencia. Foto: Pato Mikeleiz

Primero, el cante de José Mijita embrocado desde el inicio con los aromas y sabores del vino; haciendo untuosa la expresión de los suyos con profundidad y un eco gitanísimo. En esta ocasión, un fiel portavoz del vino jerezano; por la tarde la liaría en Espacio Ezpeleta. Mijita estuvo acompañado de manera excepcional por Antonio Higuero, guitarra con tanto peso como justeza y un aire de la tierra de los que hacen cantar. Los espíritus unidos de cantes y vinos que convertían la voz de José y las manos de Antonio en una piquera de sentencias y armonías de mucha intensidad y calado.

Inestimable la excepcional colaboración de Bodegas Dios Baco de Jerez. Aquellas viejas soleras mimadas hasta el extremo por la familia Paez Morilla que dieron varias vueltas al ruedo. Vinos con presencia, elegancia y buen porte. Tanto que sus éteres convirtieron el Nuevo Casino de Pamplona en una prolongación de la sacristía que la familia tiene allá junto a La Amargura de Jerez. Unos jereces de primera que debieran tener una mayor consideración.

Excepcional prestancia de los vinos de Bodegas Dios Baco de Jerez. Foto: Pato Mikeleiz

Para terminar, la imprescindible ayuda del personal de sala y el compromiso de la organización de Flamenco On Fire. Un festival flamenco, dedicado al maestro Agustín Castelló ‘Sabicas’, que ha alcanzado 10 años y que crece de modo exponencial. Gracias a Arturo Fernández y su equipo. Reseñamos también el trato de las compañeras Claudia G. Moneo y Patricia Lang.

En definitiva, un gran encuentro que nos permitió a toda la comitiva llegar a Jerez con un pañuelo rojo al cuello bordado con el afecto sincero de estas nobles tierras. En mi nombre, también de las Bodegas Dios Baco (abrazo grande a Pepe Páez y Augusto Marenco), así como de los compañeros José Mijita y Antonio Higuero, las más infinitas gracias por los momentos compartidos. ¡Larga vida al Flamenco On Fire de Pamplona!

José María Castaño @caminosdelcante | Créditos de las fotos: Pato Mikeleiz

Nuestro brindis al cielo por Agustín Castelló ‘Sabicas’ y también una dedicatoria la prima Sandra Hervás y su marido Chema, allí presentes. Foto: Pato Mikeleiz