El próximo mes de julio, entre sus días 6 al 15 de julio, se celebrará la 58ª edición de La Caracolá de Lebrija. Venenciando por nuestros archivos encontramos esta curiosidad: Tío Gregorio ‘El Borrico de Jerez’ debutó -ante el gran público o si lo prefieren en un recital de gran formato- en tierras lebrijanas antes que en su ciudad natal.
Con este titular no queremos decir que fuera su presentación ni mucho menos; antes lógicamente había cantado bien en reuniones o bien en algunos tablaos como “Los Cuatro Muleros” por citar un ejemplo, y en algunas otras citas menores.
Su estreno en un festival grande fue exactamente un 9 de septiembre de 1966 en la primera edición de La Caracolá de Lebrija. Y lo fue a impulso de un grupo de aficionados noveles de esta localidad sevillana que comparte tantas raíces con Jerez. Pedro y Vicente Peña, El Paula, Antonio El Piro, Benito Dorantes, Francisco Sánchez Segura, Eusebio Mendaro y Francisco Martínez Arjona fueron algunos de los nombres principales de la cabal reunión en la que surgió la idea de inaugurar este festival flamenco lebrijano, hoy día uno de los más reconocidos en el territorio andaluz y nacional.
Reunidos en el Bar El Paula, tío de los cantaores Curro Malena y Manuel de Paula, decidieron dedicar aquella primera convocatoria a la figura de Juaniquí y se celebró en la terraza del Cine España, en la calle Corredera. Formaron el cartel: Juan Peña “El Lebrijano”, Perrate de Utrera, Miguel El Funi, Pedro Peña, Manuel Jero, Parrilla de Jerez, Manolito de María, Luis Caballero, Curro Malena, Camarón de la Isla, El Viá, Paqui Peña, Niño Blanquita, Manolito Romero, Diego Vargas, El Turronero, el grupo Feria de Mayo y nuestro cantaor: El Borrico de Jerez.
Como curiosidad debemos añadir que aquella primera cita en Lebrija estuvo a punto de llamarse “La Pucherá” o “La Frijoná” pero finalmente se quedó en “La Caracolá”. Sabemos por la web Lebrija.com que ‘asistieron un centenar de personas, así que la taquilla no dio para cubrir gastos y tuvieron que poner dinero los organizadores’. (Archivo personal de Curro Sánchez, fundador de la Caracolá Lebrijana.)
Por tanto, se puede asegurar que este primer gran impulso se lo dio Lebrija y no Jerez, su ciudad natal, como hasta ahora se ha venido diciendo en todas las tribunas.

web Lebrijaflamenca.com
Presencia en la cuatro primeras ediciones de La Caracolá:
Tanto se dejó sentir el cante de El Borrico de Jerez en la hermana localidad de Lebrija que estuvo participando consecutivamente en las primeras cuatro ediciones de su Caracolá. El grueso de aquel grupo de aficionados se convirtió algo más tarde en el grupo La Debla, liderado por Pedro Peña, encargado de dar continuidad a la cita y siempre contando con la presencia del cantaor jerezano, al menos en su inicio. A raíz de estas apariciones, y dándose a conocer algo más su cante, se originó su participación en otros festivales análogos como el de la Yerbabuena de Las Cabezas de San Juan, entre otros. Muchos de estos datos se lo debemos al compañero ecijano Manuel Martín Martín en su artículo ‘Historia del Flamenco’ (Ediciones Tartessos de Sevilla, volumen III, páginas 445 y siguientes)
Jerez no reconocía su figura hasta el año siguiente 1967, en buena parte gracias a su contribución al disco “Canta Jerez”, y siempre a instancias de la Cátedra de Flamencología de Jerez, liderada por Juan de la Plata y secundada por amigos como Manuel Pérez Celdrán o el poeta Manuel Ríos Ruiz.
La Cátedra de Flamencología de Jerez premió a Tío Borrico con la Copa Jerez
Justo es significar que la veterana institución jerezana, pionera en estas lides de la flamencología, fue la primera en reconocer la valía del cantaor jerezano otorgándole la Primera Copa Jerez de Cante. Puede afirmarse que sería también la primera condecoración artística recibida por El Borrico.
Fue en el transcurso y celebración del V Curso de Arte Flamenco de la Cátedra de 1967 cuando se le concede tal galardón recordando aquella que fuera entregada al cantaor jerezano Juan Jambre en la lejana fecha de 1933. Los Premios Nacionales de Flamenco de ese año les fueron otorgados a Antonio Núñez Montoya “Chocolate”, las hermanas Fernanda y Bernarda de Utrera y a Trini España en el patio árabe del Alcázar de Jerez.
Este premio, la Copa Jerez, daba acceso directo al cartel de la recién creada Fiesta de la Bulería de Jerez que en su primera edición sirvió también como acto de clausura de los Cursos de Verano de la Cátedra e igualmente como acto de entrega de los Premios Nacionales y locales, entre los que estaba Gregorio Manuel.
Esta primera Fiesta de la Bulería de Jerez coincidió con el primer día de septiembre de 1967, en el amplio escenario del cine Terraza Tempul, a un centenar de pasos del barrio de Santiago.

La cita, que estuvo a punto de bautizarse como “Gran Fiesta Jerezana”, se inauguró con un cartel en el que formaron parte: Diamante Negro, Paco Laberinto, Tío Parrilla, Fernando Gálvez, Manolo Jero, José Vargas “El Mono”, El Pili, Tía Juana la del Pipa, María Soleá, las hermanas Márquez, Tomás Torre, Juanele Bermúdez, Manuel y Juan Parrilla, Pedro Peña y los niños Vicentito Soto, Dieguito de la Margara y Dieguito Carrasco.
Como es lógico a este evento se añadieron en calidad de invitados de lujo a los premiados de ámbito nacional: Chocolate, Bernarda y Fernanda de Utrera y Trini España; así como nuestra flamante I Copa Jerez de Cante: Tío Borrico, quien de esta manera cantó por primera vez al gran público en la tierra que le viera nacer a sus 57 años de edad.
Por tanto al César lo que es del César como reza el dicho y a Lebrija y a su Caracolá debemos la delicadeza de hacer debutar ante los grandes públicos a Tío Gregorio “El Borrico”, privilegiado eslabón en la cadena sucesoria del más verídico gemido de nuestra tierra.
José María Castaño @caminosdelcante (Del Libro: Cien Años sin Tío Borrico)

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