Catando vídeos: Luis Moneo y su hijo Juan Manuel por soleá en La Buena Gente

Gracias a nuestro amigo Paco Zapata disponemos de este vídeo que vamos a disfrutar y estudiar, por este orden, de una gran soleá del cantaor Luis Moneo Lara y su hijo Juan Manuel Moneo Carrasco. (Foto: Paco Zapata @pasión por foto)

El recital tuvo lugar el pasado 9 de noviembre en la sede de la entidad de la Nave del Aceite, sede de la peña Buena Gente, dentro de su ciclo “El Otoño es flamenco”.

El cantaor y el “sonido calle Acebuche”

Luis Moneo se ha erigido por merecimientos propios en el baluarte de su ralea artística. Como ya hemos afirmado en algunas ocasiones, el buen metal de Luis va adquiriendo con los años un gran peso: redondo y acampanado, rotundo en su expresión.

Gracias al cruce de dos grandes estéticas en su repertorio: La Plazuela de Jerez y Antonio Mairena, Luis se erige en paradigma de aquello que hemos bautizado como “sonido calle Acebuche”. Permítase esta interpretación personal para describir la alquimia que se produce al fundir jerezanía plazuelera con la escuela mairenista a la que esta familia profesa tanta admiración. Tal vez el precursor de estas maneras lo encontremos en su tío Luis de Pacote que insufla a sus sobrinos (por la parte del apellido Lara) el gusto por el maestro de los Alcores.

Luis Moneo añade unas características a esta estética: su enorme oficio, perfeccionado por su labor para el baile durante muchos años, así como su conocimiento de la guitarra por la que añade a sus decires una afinación extraordinaria. Igualmente hay que subrayar como casa el temperamento del cantaor con la soleá; estilo al que saca un gran partido como comprobaremos más adelante. De hecho, apenas siendo un niño cantaba por este estilo como un viejo, dicen los del lugar, circunstancia por la que fue rebautizado como “Pepito Soleá”. Aún buena parte de su extensa familia lo llama Pepe y no Luis.

El cante paso a paso

Este cante que vamos catar, cual vino oloroso de Jerez, lo ha alojado nuestro amigo Paco Zapata en su cuenta “@ pasión por fotos” de Youtube que recomendamos:

Insisto en aquello de que el cantaor hace un versión propia y personal de lo heredado por distintas fuentes. Cada artista tiene sus registros, su impronta, su velocidad de voz, sus agudos y sus bajos, su manera de encarar los tercios para insertar lo que el suyo dentro de los esquemas de la tradición. Así, Luis hace un recorrido por distintas formas y escuelas por soleá que en su eco cobran un enorme sabor y flamenquería. Contribuye en alto grado la guitarra de su hijo Juan Manuel Moneo, al 5 por arriba, quien conoce mejor que nadie al cantaor; dejándolo cantar o respirar cuando es oportuno. Ahí están esos “Olé mi Juan” que el padre regala a su escolta sonora continuamente.

Por cuanto al cante propiamente dicho, hay un primer tramo de soleás de preparación llenas de regusto. Durante el mismo acude a dos grandes de su barrio de la Plazuela. A saber, en la primera letra recuerda la versión que El Viejo Agujetas hizo de los cantes de Alcalá: “Tú vienes a que te perdone” y en la segunda la propia de Manuel Torre de El Mellizo de Cádiz con “La fe mía del bautismo”.

A modo de transición hay una soleá de tres versos de una cabal factura; acomete el estilo atribuido a Agustín Talega, al modo de su hijo Juan, con “Yo iba a perder la razón”.

Digo de transición porque es la linde que se marca Luis Moneo para, a partir de aquí, ir subiendo en intensidad. En el segundo tramo se estira dictando sentencia en su versión de los cantes asociados a La Andonda (que para nosotros siempre se han cantado en Jerez) con “Cuando vengas a buscarme” y esa la subida característica de Ramón el Ollero en la repetición. Justo en porque sabes que por tiiiiiiii yo pierdo.

Ese “in cresendo” se conjuga de mayor modo en otra de las soleá atribuida a La Andonda, con la letra “Tu querer y mi querer”. Luego nos convence del todo con un visceral recuerdo a Juaniquí  “A mí me lo habían preguntao”. ¡Cómo suena el metal del plazuelero en estas lindes!

Me gusta mucho el final o remate. Por cuanto tiene de valiente pero también por hacer Luis su propia versión de un estilo que no se suele utilizar mucho en la actualidad de los recitales. Es uno de los dos valientes que la historia adeuda a El Mellizo de Cádiz. Lo ejecuta con la letra “El día que Dios nos aparte” con profundidad, peso y compromiso.

Por todas estas razones, Luis Moneo hoy día se consolida como uno de los cantaores más interesantes de la actualidad y un valor seguro para cuantos aficionados gustan del cante grande, serio y por derecho.

¡Gracias a Paco Zapata por el vídeo!

José María Castaño @Caminosdelcante

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