Opinión.- “¡Rosalía, qué bueno que viniste!”

La irrupción de una artista transgresora como Rosalía siempre lleva aparejada un aluvión de opiniones encontradas. Los considerados puristas u ortodoxos se rasgan sus vestiduras pidiendo el cadalso para la hereje. En cambio, sus seguidores ven una ventana abierta y un ejercicio de libertad argumentando que el arte, cual el campo, no tiene llaves. (Foto: …