Analizando vídeos, seguimos con la soleá: “Rancapino y Paco Cepero”

Tal y como si fuera una copa de buen vino traemos a nuestra página algunos vídeos de interés para saborearlos, analizarlos, degustarlos y sentirlos, que es lo principal, al igual que hacemos en la sección de cantes para el estudio. Nuestro admirado Paco Cepero a través de su cuenta en FB subía estos días un vídeo espectacular acompañando con su guitarra a un joven Rancapino. El archivo proviene de RTVE posiblemente de la década de los 70 del siglo pasado.

Como estamos en nuestra Aula de Flamenco, hay varios aspectos que merecen ser reseñados:

1.- La especial complicidad que siempre existe entre Alonso Núñez “Rancapino” y Paco Cepero alcanzando juntos momentos sublimes. Paco lo espera, le marca los tiempos, canta junto a Alonso y deja que los bajos de este se resuelvan del modo más flamenco sin molestarle con menos volumen en sus cuerdas. Sin duda, Paco Cepero un auténtico fenómeno en el acompañamiento, a una altura que pocos muy pocos pueden presumir en la historia. En este cante Paco saca lo mejor de Rancapino con maestría y elegancia.

2.- La fuerza de Rancapino hace ya 40 años. Pero sin embargo, es muy emotivo comprobar como matiza los cantes y los duele hasta el extremo cuando utiliza ese bajo prodigioso en una garganta que emite sonidos profundos y gitanísimos.

3.- El repertorio. Sí, siempre me ha parecido curioso como Rancapino siendo un habitante e intérprete de “la bahía gaditana” y más en concreto seguidor de Aurelio Sellés (y de la escuela gaditana en general) se suele decantar en la soleá normalmente por formas asociadas a Alcalá y Triana. Esto se entiende por la devoción de Alonso por cantaores del corte de Juan Talega, Manolito de María o El Perrate de Utrera.

Aquí tenemos el vídeo:

Veamos:

  1. a) Comienza el cante de forma ciertamente valiente, sin cante de preparación, acudiendo a las formas que la tradición atribuye a Triana a través de La Andonda. Es éste un estilo muy popular entre las soleás y suele ser precedido por un cante de preparación de Alcalá.

El estilo atribuido a la Andonda tiene una gran acabado musical y mucha enjundia, ya que como dicen Los Soler “sus tercios son valientes y reposados al mismo tiempo y se ligan de dos en dos”.

Para nuestro entender Alonso bebe de las fuentes de la familia de Joaquín el de la Paula y más en concreto de Juan Talega (nos recuerda mucho la versión “Dices tú que no me quieres / pena no tengo ninguna”). Aunque por la edad el chiclanero presenta un mayor empuje con la letra:

Maldigo yo la hora

Que puse yo mis ojos en ti

Me debía de haber muerto

Desde que yo te conocí.

De inmediato, Cepero hace una falseta colosal poniendo el toro en suertes porque el cantaor, que se ha lanzado al ruedo con riesgo, va a seguir “in crescendo”. Destaca el impresionante picado que liga con los toques de pulgar con alzapúa y los arpegios propios de la soleá.

  1. b) El estilo que continua es muy valiente (de tres versos) y apenas divulgado. La fuerte ascensión tonal del principio en “Me hago yo la ilusión” nos anticipa que nos encontramos en la forma expositiva de Triana y las formas que le son familiares.

En efecto, se trata de un estilo trianero atribuido al Quino. Guarda algún parentesco con el estilo de Antonio Silva El Portugués, si bien éste tiene mayor rajo y enjundia.

El primer tercio se hace a romper (tal vez como el estilo de cierre de Paquirri) para posteriormente caer en los bajos en picado. Muy propio también de Triana. A este respecto y como bien corroboran los Soler: “es una cante de gran dificultad y el cantaor ha de tener una excelente capacidad para pasar lo de los tonos altos a los bajos”. Es decir, hay una rápida y compleja transición.

Comentando con Ramón Soler esta mañana por teléfono cómo llega a Rancapino (tan gaditano él) esta soleá trianera me cita que posiblemente a través (en disco o en vivo) de El Perrate de Utrera, uno de los intérpretes que más partido le han sacado a este estilo con letras como “Qué te quieres tú apostar /que yo me pongo en puerta / y a nadie dejo pasar”. Seguramente su paisana Fernanda toma de él la forma de El Quino cuando en muchas de sus soleás canta “¡Qué queréis de mí / si el agüita que bebo / te la tengo que pedí!”. ¡Gracias como siempre a Ramón Soler por sus atenciones!

Si pichas aquí:

Perrate (quino)

y escuchas las versión del utrerano verás como no andamos descaminados.

Otros seguidores de este estilo fue Don Antonio Mairena (quien de nuevo lo rescata del olvido en su amplia discografía) quien lo graba varias veces con letra como “No niego que te he querido”. Majestuoso como siempre el de los Alcores.

Alonso con esa voz afillá y aún con las fuerzas intactas hace un  alarde de flamenquería natural con esa logradísima transición de los altos y valientes en ese primer verso a romper para dejarlo caer doliéndose en los bajos y hablando el cante. Cepero lo espera y lo conduce magistral en el segundo cante:

“Yo me hago la ilusión

pero de rabia (yo) me como

Los puños del camisón”

  1. c) No es que esta soleá en conjunto sea un alarde de variedad de estilos pero ya que hemos detenido nuestra atención en el cante de El Quino nos viene muy bien que Alonso vuelva a repetirlo a continuación con los mismos parámetros de jondura:

“Qué te quieres tu apostar

Que yo me pongo en tu puerta

Y no te dejo yo a ti entrar”

  1. d) Y ya que hablamos de repetición de estilos (lo cual no me parece mal porque un cantaor lo que debe atender es a su inspiración en el momento) tras los dos cantes atribuidos al Quino vuelve al estilo de la Andonda.  Con valentía expositiva y acercando el ascua de nuevo más a Juan Talega que al Perrate. Lo ejecuta de nuevo con una letra muy recurrente en la soleá, la silla:

“La silla donde me asiento

Se le han caído las neas (eneas)

De pasar puros tormentos”

  1. e) Y para finalizar creemos que de nuevo recurre al estilo atribuido al Quino, si bien con más valentía que los anteriores como queriendo dar muestras de cante de cierre, incluso se nota en el empleo de la aceleración rítmica última. La versión se acerca mucho en este caso a la grabada por Antonio Mairena en 1973 con la letra “No saben lo que yo sé / los siete sabios de Persia”. Alonso para rematar echa toda la carne en el asador consiguiendo momentos de una intensa emoción en:

“A la revolver

El cigarro se te apague

Y no lo pueda encender”.

Por tanto un vídeo intenso en emociones. Con un acompañamiento inigualable a cargo de Paco Cepero. Un Rancapino inmenso en los altos a romper y doliente en los bajos. Finalmente y de cara al conocimiento una buena ocasión para estudiar, a través de una voz afillá y llena de perfumes gitanos, los estilos asociados por la historia a estos personajes que se exponen con el siguiente orden:

Andonda + El Quino + El Quino + Andonda + El Quino.

Por nuestra parte hemos disfrutado mucho con este vídeo y damos las gracias al maestro Cepero por recordarlo en las redes.

José María Castaño.

 

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