Analizando vídeos.- Seguimos con Tío Gregorio “El Borrico de Jerez” (1971)

Para los muchos “caminantes” que solicitan esta sección volvemos con un vídeo de nuestro Borrico de Jerez para el disfrute pero también para el estudio; no olvidemos que es el “padrino” simbólico de Los Caminos del Cante.

Aparte de muchos conceptos, entre los que prima el valor documental del vídeo y la flamenquería de nuestro personaje, nos va a servir para seguir ahondando entre las diferencias entre la bulería para escuchar y la soleá. Es muy frecuente, y este caso lo demuestra de nuevo, que los cantaores jerezanos la entremezclen por su querencia al ritmo y también porque dos o tres letras de bulería por soleá son idóneos como cantes de preparación de la soleá, como es el caso. No obstante, se anuncian solo como bulerías por soleá tal vez ignorándose que los estilos finales son soleás fetén.

La toma corresponde a la mítica serie de los compañeros José María Velázquez Gaztelu y Pedro Turbica para RTVE: “Rito y Geografía del Cante”, correspondiente al capítulo “Soleares 2” y grabado el 4 diciembre 1971. Y aquí la tienen:

En la escena, grabada en la viña La Canariega, se recrea una reunión de cabales de toda la vida y en la que participan de espectadores de lujo; personalidades como José Vargas “El Mono”, Manuel “Agujetas”, Juan Romero Pantoja “El Guapo”, El Chozas y los hermanos Juan y Manuel Morao, guitarristas.

A Tío Gregorio “El Borrico” le acompaña a la guitarra Manuel Morao y, como viene siendo habitual en su repertorio por este cante, Borrico arranca con una tanda de bulerías para escuchar clásicas, al modo de cómo se dice en Jerez la típica letra “Al de la Puerta Real”, pero en esta ocasión utilizando las letras “Porque se la tiene que pagá” y “Porque te acuerdas de aquel día”

De inmediato se lanza a la soleá propiamente dicha y como no puede ser de otra forma dice los cantes de Frijones con “Te lo pido yo Jesús mío. Lo vive de forma intensa, de ahí que recorte los versos finales pese a que se perciben algunos alargamientos anteriores propios de la forma que empleaba Tomás Pabón, evidentes por ejemplo en la ondulación que ejecuta en el “yo” del primer verso como sosteniendo la vocal.

La siguiente estrofa es Tú querer y mi querer” que resuelve acordándose de los estilos gaditanos del Mellizo a los que tanto partido saca por añadir jondura en el esquema inicial de este estilo, algo más musical.Cuando Borrico se implica tanto es cuando aparecen los ahogos existenciales, ya mencionados tantas otras veces.

Resulta muy curioso y digno que presten atención como en la finalización del cante, mueve los ojos “a compás”.

Remata con el valiente del Mellizo en “Qué fatigas yo tengo” con todo el sabor y la tragirrabia del mundo.

Esta descripción pertenece al libro – cd “Cien años de Tío Gregorio El Borrico” (1910 – 2010) Ediciones Los Caminos del Cante. Para el análisis exhaustivo de todos los cante se contó con la sabiduría de Alfredo Benítez, la transcripción de José María Castaño y la documentación de Gonzalo López.